6/6/12

Nothing will ever come between us.

No me digas que el límite es el cielo cuando hay pisadas en la luna, joder, no me digas que lo nuestro es imposible cuando cada vez que me ves sonries inconscientemente, no me digas que no me quieres porque cada vez que lo dices tus ojos enrojecen como si quisiesen llorar, no me digas que no te merezco por que no voy a encontrar a alguien como tu en ninguna otra parte, no me digas que me calle porque sabes que no lo haré, no hasta que te enteres de que eres lo más importante en mi vida, que sin ti me muero.

2/6/12

Eres mi mayor fobia.

Tengo miedo de despertar y que nadie me diga que me quiere. Me asusta la idea de no poder mirarte a los ojos nunca más, ni besar tu sonrisa por las mañanas, ni por las tardes, ni por las noches, de no oír tu voz susurrando en mi oído. Me causa temor solamente pensar que tal vez nunca más me rodeen tus brazos, y que quizás no vuelva a escucharte reír. Me estremece imaginarte con otra, otras, que alguien ocupe mi lugar, que te hagas adicto a otras personas. A decir verdad, realmente me acojona el hecho de que te vayas, de que me dejes sola. Me aterra saber que, con el tiempo, no recordaré el tono de tu rostro, ni el color de tus ojos. Que no seré capaz de acordarme del sabor de tus besos, ni del sonido de tu voz, ni del tacto cálido de tus manos. Me horripila la sensación de que esa canción perderá todo el sentido, y que borres mi número de la memoria de tu teléfono. Me horroriza tener que abrir nuevos caminos, buscar nuevas metas, nuevas personas, aunque no tan nuevos sentimientos. Y, en realidad, tengo miedo de empezar de cero.

Porque es algo así como eres tú.

'Y llámame rara, pero ya no me gusta el café. Y sí se que antes me encantaba, y que no podía vivir sin él. Pero ya no me gusta. Porque me crea nostalgia. Porque cuando bebo con ansia, me quemo la lengua, porque si no le echo azúcar esta agrio y si me paso sabe demasiado dulce. Porque me pone nerviosa y no me deja dormir bien. Porque su olor me atrae hacia él. Porque es algo así como eres tú.
Y sé que no te crees que ya no me guste el café, porque me has pillado miles de veces aspirando su olor a recién echo. Porque cuando su olor entra por tu nariz, pongo la misma cara que cuando huelo tu colonia. Y te he dicho miles de veces que me encanta. Y me encantaba cuando me decías que no fuera sosa, y que le echase un par de azucarillos. Pero a mi me gustaba el café agrio. Me gustaba quemarme la lengua de impaciencia por dar el primer sorbo, como el día que me pudo la impaciencia y te robe nuestro primer beso.'