5/11/11
Que mal se me da sonreir desde que no estás.
No importa en qué parte del mundo te encuentres, ni con quien estés. No
importa el tiempo que pase sin ti, sin hablarnos, ni los días grises en
los que ya no estarás para sonreírme. No importa que me odies, ni que no
quieras verme… ni que ya no me quieras como antes ni que ya no te
importe. No importa el por qué, ni cuando olvidamos que valía la pena
todo esto. No importan los sueños que algún día tuvimos, ni mis celos,
ni las promesas por olvidar ese pasado. No, ya no importa. Por qué todo
fue desapareciendo poco a poco y no nos dimos cuenta. Porque ya no
podrás prometerme la luna, ni podré prometerte que lo nuestro será para
siempre. Porque nada es para siempre. Porque nadie aseguro que los
finales fueran fáciles. Porque ya no importa nada. Porque aunque nada
quede entre tú y yo, tú me importas y eso no cambiara aunque ahora todo
este al revés…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario