13/4/13

Desequilibras mi vida.

 Nunca sé si vienes para quedarte, si estás de paso o si te irás esta misma noche. Hoy tengo la sensación de que te conozco mejor que nadie, pero mañana te volverás un auténtico desconocido ante mis ojos. Un desconocido que cada vez está más presente en mi vida que tú. Desde que creo conocerte, ya no me conozco. Te perdía por intervalos de tiempo y acabé perdiéndome a mi de forma indefinida. Ojalá hubieses sido más transparente; de esa forma, quizás, hoy no estaría en ruinas esperando a que vengas a reconstruirme como algunaz veces solías hacer. Que ingenua puedo llegar a ser creyendo que tú volverás para salvarme. Pero, ¿qué esperabas? Los escombros no se recogen por si solos.

28/3/13

Cuando ni la música te salve, preocúpate.

Se siente sola, ya ni ella se hace compañía. Se abandonó a su suerte, pero ¿qué hacer cuando hasta el azar va en tu contra? Nada la complementa, nada la llena. Nunca las lágrimas derramadas son suficientes para desahogarse. Cree merecerse todo ese dolor, de hecho, cree merecer más aún. Se siente inútil, como si para nadie fuese importante. No sale, no ríe, no habla, no vive. Y eso es terrible. ¿Cuándo llegó a ese punto? Desearía cambiarlo y disfrutar al máximo como la gente de su edad, pero lo ve imposible. Ya ni la música es capaz de levantarla como hace unos años, cuando amaba bailar. Tan solo se acurruca en su cama, con sus cascos y un libro para huir de la realidad otro día más.

16/2/13

No te enamores de mi.

- Creo que empiezas a gustarme.
- No te enamores de mi, es un consejo.
- Pero, ¿por qué? Siempre dices lo mismo.
- Porque yo no quiero enamorarme. Paso de las mariposas, las tardes de domingo viendo películas, los regalos de San Valentín, los aniversarios y todo eso.
- Pero si a ti todo eso te encantaba...
- Ya, pero la gente cambia, ¿sabes?
- ¿No pretenderás que me trage todo eso, verdad? Tan solo disfrazas lo que sientes para que no vuelvan a hacerte daño.
- No es cierto.
- Si, lo es. Te escondes tras alguien que no eres tú, ¿no lo ves? Quieres aparentar ser de piedra, una pasota a la que no le afecta nada, pero yo sé que no eres así. Mira, yo no me enamoro de cualquiera y si me he enamorado de ti es porque te importa la gente, porque siempre andas preocupada detrás de alguien y porque he visto como se te iluminaban los ojos cuando hablabas de él, lo que me dijo que cuando querías, lo hacías de verdad y hasta el último segundo. Me enamoré de ti, de tu sonrisa permanente. No te dije nada porque sé que le amabas y que yo podría ser un problema para ti, pero desde que se fue no has vuelto a sonreír como lo hacías, tampoco te brillan los ojos y te ocultas bajo una persona borde cada vez que alguien te mira de una forma especial por el miedo a enamorarte de nuevo. Y si ahora te digo todo esto es porque no puedo soportar como por culpa de ese idiota que no supo valorarte estás siendo tan egoísta contigo misma. No te pido que te enamores de mi, tan solo que te dejes querer, que vivas, que sonrías. Por favor, necesitamos que vuelva la persona que eras antes.